El saqueo de Roma por los galos

Batalla Alia

La primera invasión gala de Italia trajo con ella muchas y muy sangrientas batallas. Destaca la Batalla de Alia, acontecida cerca del río Alia, por terminar en una clara derrota del ejército de Roma y tener como consecuencia el saqueo de Roma a manos de los galos. Un saqueo que acabaría con vidas, pero también con fuentes escritas de lo más importantes para la historia romana.

Esta batalla se libró en el año 390 a.C y duró hasta el 387 a.C. Todo estalló cuando las tropas galas comenzaron a atacar las provincias etruscas de Siena. Clusium vio un gran ejército y sintió miedo, así pues, pidió ayuda a Roma, que no tardó en mandar una delegación para investigar el terreno.

Aunque se iniciaron negociaciones de paz, en un momento dado un miembro de una poderosa familia patricia mató a un líder galo. Ante la negación por parte de Roma de entregar a la familia patricia, los galos declararon la guerra a los romanos con el fin de vengar el insulto que habían recibido.

Los dos ejércitos se enfrentaron sin piedad, por un lado los romanos y por otro los senoes, tribu gala comandada por Breno. En mitad de la batalla, los galos atacaron y los flancos romanos retrocedieron, dejando así el centro en formación expuesto al ataque. Los remanentes de las legiones escaparon a Roma.

Los romanos intentaron mandar un mensaje al Senado para poder reinstaurar a Marco Furio Camilo como dictador y general. Un mensajero escaló un gran acantilado para ello, pero los galos se dieron cuenta de su intención.

Roma fue entonces saqueada y la mayoría de sus escritos quedaron destruidos. Por este motivo, se dice que toda la historia anterior a esta fecha podría haber surgido de la leyenda en vez de hechos reales.

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Categorias: Historia de Roma



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